Hay muchas teorías que hablan sobre el karma.
Algunas dicen que en esta vida pagamos lo que hicimos en vidas anteriores.
Otras afirman que lo que nos sucede es tres veces peor de lo que pudimos haber hecho en otros tiempos.
Y unas pocas aseguran que es en el presente cuando todo queda arreglado, aunque no todos viven para contarlo.
Rodolfo siempre creyó que debió cometer algo muy malo en su vida pasada para tener el castigo de llamarse así.
Él odiaba su nombre.
Lo odió cuando era pequeño.
-¿Rodolfo?
-Presente.
Mientras todos sus compañeritos se reían en la sala de clases.
Lo odió cuando era adolescente.
-¿Rodolfo?
-Presente.
Mientras sus pares lo miraban y lo señalaban presionándose sus narices.
Y lo odió incluso cuando estuvo en la universidad.
-¿Rodolfo?
-Presente.
Mientras todos, a su espalda, tarareaban una marcha militar usando su nombre.
La única vez que no sintió vergüenza fue cuando se casó.
-¿Rodolfo?
-Sí, acepto.
Aunque, nervioso, imaginaba que en la iglesia todos cuchicheaban tras él.
Rodolfo hubiera deseado cualquier cosa por no llamarse así.
Hubiera preferido tener malas notas. Hubiera preferido no obtener su beca de estudios. Hubiera preferido tener otro trabajo.
Aunque sabía que jamás hubiera querido cambiar a su esposa y a sus dos bellos hijos, a quienes amaba como a nada en el mundo.
A sus treinta y cinco años, en la cabeza de Rodolfo lo único que cabía era cambiar su nombre para evitar marchas vergonzosas, comparaciones odiosas con renos navideños y risas en general.
Rodolfo siempre atribuyó al karma el que sus padres lo hayan nombrado así.
Y siempre imaginó que alguna vez vería sus sueños hechos realidad y que un día diría su nombre y no advertiría expresión alguna en el rostro de sus oyentes.
Sin embargo, nunca imaginó que esa noche, en que volvía tranquilo a casa por el camino acostumbrado, se encontraría nuevamente con aquella sonrisa burlesca dibujada en la cara de alguien.
-¿Nombre?
-Rodolfo.
Aquella sonrisa que apareció en el rostro del oficial que tomó su declaración, cuando fue llevado a la delegación por atropellar a un joven que, de improviso, se atravesó corriendo frente a su auto rojo comprado hacía un mes.
Continuará...
● Sentimientos
Hace 5 meses


